La sentencia dictada por la Sala 4ª del Tribunal Supremo el pasado 29 de marzo de 2017 declara ajustada a Derecho la acumulación de la jornada durante la jubilación parcial consagrando así la doctrina fijada en la STS de fecha 19 de enero de 2015 (caso Terminal de Contenedores de Barcelona) en la que de forma  indirecta se fijaron las premisas de este ulterior pronunciamiento.

En el caso que nos ocupa, la empresa había suscrito con el trabajador jubilado parcial un acuerdo para prestar servicios, concentrando su jornada (15%) en el periodo inmediatamente posterior a la celebración del contrato de relevo. Tanto la sentencia de instancia dictada por el Juzgado Social nº 7 de Málaga, como el TSJ de Andalucía, sede en Málaga, estimaron la demanda formulada por el INSS por la que se consideraba dicho acuerdo como contrario a la normativa en materia de jubilación parcial.

El TS en su sentencia establece que:

  • No existe una dependencia estricta entre los contratos del relevado y del relevista.
  • La jubilación parcial y el contrato de relevo tienen una doble finalidad: el mantenimiento del empleo y de los ingresos de la Seguridad Social vía cotización.
  • Aunque la concentración de la jornada no está prevista legalmente, ello no implica la ilegalidad de la misma, porque la libertad de pacto establecida en el art. 1.255 del Código Civil lo permite, salvo que concurra fraude.
  • Se entiende que no existe fraude si se cumplen las finalidades del contrato de relevo y de la jubilación parcial: mantenimiento del empleo y de los ingresos de Seguridad Social.
  • A pesar de la concentración del trabajo, las cotizaciones se prorratearon durante todo el período entre jubilación parcial y total.
  • Aunque no se cumple con su finalidad, el acceso paulatino está previsto en beneficio del que se jubila, que es quien acuerda con la empresa la concentración de la jornada.

A pesar de tratarse de una práctica habitual en muchas empresas y de la sentencia el TS de enero de 2015, el INNS seguía manteniendo que se trataba de una simulación que escondía un contrato a tiempo parcial. Y la aplicación de dicho criterio podía llevar aparejadas consecuencias perjudiciales para la empresa y para el trabajador:

  • Extinción de la situación de jubilación parcial por extinción del contrato de trabajo a tiempo parcial.
  • Devolución por parte del trabajador de todas las cantidades percibidas en concepto de prestación de jubilación parcial.
  • Revocación de la jubilación parcial que en algunos casos podía suponer la reducción de la base reguladora del trabajador y la reclamación de cantidades percibidas indebidamente durante la situación de jubilación plena.
  • Condena solidaria o subsidiaria de la empresa al reintegro de dichas cantidades.
  • Levantamiento de acta de infracción para la empresa con la correspondiente multa.

Sin duda alguna, este pronunciamiento permitirá a las empresas celebrar este tipo de acuerdos en materia de jubilación parcial con la tranquilidad que da el respaldo de esta doctrina a los efectos de poder defenderse ante la incorrecta actuación del INSS o de la ITSS, permitiendo que se cumpla la finalidad de la institución del contrato de relevo: mayor flexibilidad en la renovación de las plantillas en las empresas; y el acceso de los trabajadores más jóvenes al mercado de trabajo.

 

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