Cuando un empresario tiene clientes que no pagan o prevé que no pagarán sus facturas o deudas en el tiempo pactado es importante protegerse antes de firmar un contrato con ellos.

El nivel de riesgo del contratante nos permite determinar si venderemos nuestros productos o servicios con una fecha de pago aplazado o exigiremos un pago inmediato. La selección correcta de clientes nos permite prevenir el problema de pagos atrasados. Antes de firmar un contrato, es importante obtener algunos datos básicos sobre el cliente: información del Registro Mercantil, un certificado de Agencia Tributaria de estar al corriente de pagos o un informe financiero. Se pueden utilizar los servicios de agencias especializadas en este tipo de servicios económicos. La información detallada permite firmar el contrato adecuado y asegurar el pago de las facturas.

Hay que seleccionar y redactar el tipo de contrato apropiado, teniendo en cuenta la forma del contrato, la representación adecuada y una garantía, por ejemplo, cláusulas de penalización, depósitos, pagarés avales o embargos. Gracias a esto pueden evitarse los errores que se comenten frecuentemente al celebrar contratos mercantiles. La mejor garantía para celebrar un contrato es el uso del servicio de un abogado, que asesore en la selección del tipo de contrato y garantizará que esté correctamente redactado.

Hay que llevar un buen control del cumplimiento de las obligaciones: la verificación sistemática reduce el riesgo de pagos pendientes, que en el futuro se convertirán en deudas. La fecha de pago debe ser monitoreada constantemente.

 

¿Qué hacer cuando el cliente no paga la cantidad debida a tiempo?

 

El cobro de una deuda en vía extrajudicial es mucho más barata y más rápida, además de que no afecta a la imagen del acreedor. Sin embargo, no hay que dudar a la hora de judicializar el asunto, ya que las estadísticas en Polonia muestran que la probabilidad de liquidar una deuda disminuye cuantos más meses transcurren. Cabe considerar, además, que el derecho a reclamar prescribe, como explicaremos a continuación.

La forma de cobro de deudas debe adaptarse a la relación con el cliente, socio comercial que se ha convertido en deudor. Se debe tomar ciertas medidas contra el deudor con quien no se quiere tener nada en común y otras contra los clientes cercanos.

Procedimiento jurídico previo en Polonia

La tarea principal de este proceso es que el deudor pague la deuda lo antes posible. Esta etapa consiste en insistir con cierta frecuencia, por ejemplo, a través de correos electrónicos, llamadas o requerimientos de pago. Su eficacia es máxima cuando no ha transcurrido demasiado tiempo desde el retraso. En esta etapa no está involucrado ningún tribunal. La falta de una formalidad estricta implica que si el resultado es positivo, se puede recuperar el dinero de forma rápida y con costes bajos. La consultoría con un despacho de abogados puede facilitar y acelerar en gran medida el proceso, previniendo la necesidad de acudir a un tribunal.

Si en esta etapa no se produce el resultado deseado, la mayoría de los acreedores judicializa el asunto.

La primera forma de exigir el cumplimiento de una obligación económica es el requerimiento de pago. Un requerimiento de pago debe incluir los datos más importantes, como el concepto y precio. En caso de que este requerimiento no dé resultado, se debe intentar otro, que subrayará claramente que se trata del último antes de judicializar el asunto. Si el deudor no responde a ninguno de los dos, el asunto debe remitirse al tribunal sin demora.

Otra forma de solución ante un impago es la conciliación a través de un acuerdo extrajudicial con el deudor, en el cual se establece cómo y cuándo el deudor liquidará los pagos. Una ventaja indudable de concluir tal acuerdo es la falta de costes. También es posible elevar a escritura pública dicho acuerdo. Aunque esta forma supone el pago al notario de sus honorarios, tiene la ventaja de que la escritura constituye un título ejecutivo, con lo que el incumplimiento de las obligaciones de pago, dan accedo inmediato a un proceso de ejecución.

Proceso Judicial en Polonia

En esta fase, el acreedor se sirve de instrumentos legales para poder asegurar y cobrar el dinero que se le debe. Serán necesarios los servicios de un abogado para cumplir con los requisitos formales de todas las solicitudes dirigidas al tribunal y para representar los intereses del acreedor ante el tribunal u otros órganos.

La mediación es una forma de hacer cumplir las obligaciones de pago mediante resolución judicial. Se lleva a cabo con la participación de las partes y es conducida por un mediador que conoce las leyes. Es un procedimiento un poco más rápido que el juicio que permite encontrar una solución satisfactoria para ambas partes. El acuerdo concluido ante el mediador está sujeto a la aprobación por parte del tribunal. Y de ser validado, se convierte en un título ejecutivo. En principio, la remuneración del mediador constituye un 1% de valor del litigio.

El procedimiento de conciliación es otra manera de recuperación. Es un procedimiento judicial más barato y más corto que el ordinario. El proceso comienza después de presentar una solicitud al tribunal para pedir la conciliación. Si no se llega a un acuerdo, el procedimiento de conciliación finaliza y se realiza un informe. El acreedor debe presentar una demanda ante el tribunal.

Los acreedores a menudo tienen miedo de los procedimientos judiciales, ya que representan costes altos, el tribunal puede estar lejos geográficamente hablando y puede suponer la pérdida definitiva del cliente. Sin embargo, hay que recordar que los costes del procedimiento judicial generalmente son asumidos por el deudor.

Dependiendo del fundamento de la demanda, el procedimiento puede ser:

  • Dos tipos de procedimiento monitorio dependiendo del tipo de reclamación.
  • Procedimiento ordinario.

Si el valor de reclamación es bajo, cabe un procedimiento simplificado.

La sentencia, para ser ejecutable, debe tener una “cláusula de exigibilidad”, que debe solicitarse en el tribunal.

Ejecución la sentencia en Polonia 

El acreedor con la sentencia y la “cláusula de exigibilidad” puede pedir iniciar el proceso de ejecución. Esta etapa suele causar grandes costes para el deudor, razón por la cual, en la mayoría de los casos, éste decide pagar la deuda voluntariamente.

 

Nuestro despacho puede ayudarle en cada etapa del cobro de deudas. Si tiene preguntas, contáctenos.

info@oliverrichart.com

 

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